miércoles 3 de noviembre de 2010

MAS NORMAS CONTRA EL RUIDO

EL PAÍS DE LAS LEYES...

El diario EL TIEMPO publica una noticia que debería alegrar a la ciudadanía hastiada de la contaminación auditiva: La SECRETARÍA DISTRITAL DE AMBIENTE (?) en su Resolución 6918 del 19 de octubre (Que solo se conoce ahora, iniciando Noviembre) reglamentó los niveles de ruido  permitido en el "interior de las viviendas" y establecimientos de uso institucional, y estableció multas "entre los $515.000 y los $2.575 millones de pesos" (SIC) para los infractores.



Dice EL TIEMPO que en los edificios residenciales, oficinas públicas y privadas, salones comunales, colegios, iglesias, hospitales, puestos de salud, el máximo nivel de ruido permitido es de 55 decibeles en el día (De las 7:01 a las 21:00 horas) y de 45 decibeles en la noche (De las 21:01 a las 7:00 horas) y agrega que los mismos niveles  se considerarán permitidos para las puertas metálicas, estaciones de bombeo, plantas eléctricas, etc.

Desafortunadamente, como el nuestro es el País de las Leyes, pues éstas, los decretos, las resoluciones y reglamentaciones abundan a diestra y siniestra, como fabricadas "a la carta", sin que cumplan realmente con su propósito ni nadie sepa a ciencia cierta pa' que sirven, seguramente pasará a engrosar la lista de normas inocuas.


Por ejemplo, sabemos que existen incontables leyes, decretos y resoluciones anteriores contra la contaminación sonora, que nadie hace cumplir:   Abunda el PERIFONEO, para anunciar desde rifas hasta aspirantes a cargos públicos, Proliferan los "Mercados Ambulantes", pues en cualquier carro desvencijado, en cualquier "zorra" de tracción animal o humana, se organizan negocios de todo tipo, Viveres, Alimentos (Tampoco los controla la autoridad de Salud y expenden alimentos sin control de ninguna clase y en condiciones de "higiene" más que peligrosas!), electrodomésticos, muebles, y se dota el adefesio de un potente equipo de perifoneo, al máximo de volumen y con grabación de culebrero incluida, para recorrer la ciudad, a cualquier hora, en las narices de las autoridades.



También en las narices de las autoridades se convirtió en costumbre que muchos establecimientos instalen en su entrada voluminosos parlantes  y compitan entre sí en una infernal bacanal de ruido, tratando de atraer (O ensordecer?) a los clientes, sin que nadie haga cumplir el cúmulo de normas legales, que hoy vemos engrosar con el feliz nacmiento de esta nueva "Resolución"!!!

Por eso, aparte de celebrar tan felíz nacimiento, debería la Ciudadanía pedir al gobierno un censo de todas las normas legales inútiles que que se han venido acumulando en decadas de indolencia administrativa y una investigación para averiguar, como en la famosa película de humor,  ¿Donde está el Policía?, o mejor dicho ¿qúién es el encargado de hacer que las normas se cumplan?  De lo contrario resulta idiota y risible seguir legislando sin ton ni son!